miércoles, 9 de enero de 2013

Un poema de Javier Moreno



Es difícil no cortarse con las aristas de las cosas.  Hay que saber esquivar los vértices.  El resultado es una danza como las que practicaban las muchachas cretenses, una especie de mnemotecnia corporal que permitió a Teseo salir indemne del laberinto.  Vivir es una sucesión de gymnopedias.  Y sin embargo conviene entrar en algunos cuerpos sin ovillo, sin claves de acceso.  Como tú hay islas acogedoras donde quebrar el aliento en esa danza bajo las sábanas, donde olvidar por un instante que no es posible esquivar al mostruo.

* * *

Javier Moreno, Acabado en diamante, La Garúa 2009

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